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Cómo entrenar cachorros

Cómo entrenar cachorros

Las mascotas no saben cómo deben jugar sin hacer daño, tampoco saben que no pueden hacer sus necesidades en el jardín y cómo caminar con orgullo a pesar de llevar su collar. Lleva unos cuantos meses darle atención a la mascota para enseñarle cómo debe comportarse en tu casa. Usa un entrenamiento firme pero amable para guiar a tu perro mientras realizas las lecciones necesarias y la mascota aprende; antes que te des cuenta se convertirá en una mascota madura, se comportará bien y tendrá un lugar muy especial en tu familia. Aquí te decimos cómo comenzar.

 

 

Método 1 de 4: Entrenamiento en Casa de una Mascota

  1. Comienza una rutina. Las mascotas necesitan una rutina constantes para aprender dónde deben hacer sus necesidades. Es importante comenzar a enseñarles a salir cuando sientan la urgencia tan pronto como llegue a tu casa. Piensa en sacarlo en un horario fijo todos los días: primero en la mañana, después de cada comida, después de jugar y justo antes de ir a dormir.

    • Vigila tu mascota y mira cualquier indicio que muestre que necesita hacer sus necesidades. Según lo vayas conociendo mejor, deberías ser capaz de decir cuando necesita salir; sácalo inmediatamente.
    • Aliméntalo la misma hora todos los días así podrás predecir cuándo necesitará salir.
    • Cada mascota jovencita tiene que hacer sus necesidades cada hora. Eso significa que tú o un familiar deberá estar disponible para sacar a la mascota con frecuencia.
    • Si tú no estás disponible para entrenar en casa a la mascota durante el día, es importante contratar a alguien más para que lo haga. Si no comienzas a hacerlo pronto, le costará mucho tiempo al perro aprender a no hacérselas en casa.
  2. Confina al perro un determinado espacio de la casa. Durante los primeros meses necesitarás vigilar constantemente a la mascota para poder sacarlo tan pronto como notes que tiene que ir al baño. Si le das al principio demasiada libertad por toda la casa, aprenderá a hacer sus necesidades en cualquier sito que le apetezca, y no podrás pillarlo todas las veces en ese momento.
    • Mantén a la mascota en su caseta por la noche y mientras estás fuera. La caseta debe ser pequeña, confortable donde se sienta seguro -nunca lo uses como un sitio para castigo. A las mascotas no les gusta hacer sus necesidades en la caseta, así que debes sacarlo antes de que meterlo en la caseta, así no ensuciará su pequeño hogar.
    • Las mascotas deben ser capaces de dormir unas 7 horas antes de despertarse e ir al baño, pero deberías poner unas toallas en la caseta por si tiene un accidente a media noche.
    • Si la mascota te despierta ladrando por la noche, en silencio, sácalo a hacer sus necesidades y después devuélvelo de nuevo a la cama.
  3. Elige un sitio específico como su baño en la calle. Tener un sitio en el cual el animal lo asocie con ir al baño le ayudará a prender a no hacerlo en la casa. Comenzará a querer ir a ese sitio para aliviarse, y finalmente aprenderá a esperar hasta que tú lo saques en lugar de hacerlo dentro.

    • Usa el lenguaje para fortalecer la asociación de la mascota con el lugar. Di: “vamos potty” o solo “potty” cuando la saques. No uses la palabra en cualquier sitio que no sea en ese preciso lugar.
    • Muchas personas eligen una esquina alejada al jardín, a veces un sitio que esté cercado, como el sitio donde él puede ir al baño. Si no tienes jardín, elige un sitio cerca de tu casa o de tu apartamento. No importa dónde esté el sitio mientras lo lleves al mismo lugar todas las veces.
  4. Felicita a la mascota por su buen trabajo. Cuando la mascota vaya como debe ser al baño en su lugar, felicítalo y dale una palmadita y dale un premio. La promesa de una recompensa le animará a tener el mismo comportamiento otra vez.
    • La felicitación y el premio deberías dárselo inmediatamente después de que haya ido al baño, mientras está en el sitio haciendo las necesidades. Si esperas, asociará la felicitación con algo diferente.
    • Si felicitas a la mascota antes de que vaya la baño, puede estar confuso.
  5. Aprende a tratar los accidentes. Cuando la mascota tiene un accidente dentro de casa-y seguro que le pasará-no sean exagerado cuando actúes y te pongas a gritarle o a asustarle. Interrumpe al animal cuando está haciendo sus necesidades, levántalo y ponlo inmediatamente en su sitio donde suele hacer sus cosas. Cuando termine de ir al baño allí, dale una recompensa.

    • Si encuentras un regalito detrás del sofá o en cualquier otro sitio de la casa, es demasiado tarde para disciplinar a la mascota. No frotes su nariz contra esto; se confundirá y se asustará, y no comprenderá lo que estás tratando de enseñarle.
    • Limpia el desastre bien, ya que si la zona huele a orín de mascota, este instintivamente volverá a ir allí al baño.

Método 2 de 4: Entrenando a la Mascota a que Juegue Bien

  1. Deja que tu mascota juegue con otros animales. Las mascotas aprenden de manera natural a cómo deben socializar jugando con otras mascotas. Las mascotas muy jóvenes no saben que pueden dañar a otros con sus dientes. Ellos aprenden jugando, cuando un perro muerde a otro y le hace daño, la mascota ladra y deja de jugar. De esta manera, el animal aprende a controlar lo fuerte que puede morder.

  2. Evita que la mascota te muerda. Juega con ella de la manera como lo haría jugando con otro animal; haciéndole cosquillas, luchando hasta que comience a arañarte. Cuando muerda tu mano, dale un gruñido más fuerte, como lo haría otro perro. Pon tu mano floja y deja de jugar. La mascota aprenderá que cuando muerde, nunca más no conseguirá tu atención.

    • El animal tratará de disimular el mordisco acariciándote con el hocico y lamiéndote la mano. Felicítalo con un tono de voz dulce y dale una recompensa con un premio, después juega con el animal de nuevo. Aprenderá que jugar de buena manera tiene recompensa.
    • Nunca azotes a una mascota para que tenga miedo. Usar el castigo físico contra una mascota solo hará que te tenga miedo.
  3. Dale un juguete para que lo muerda. A ellos les encanta usar sus dientes, y hay que enseñarles que la piel humana no se muerde. Proporciónale bastantes juguetes que sean seguros para que los muerda y los mastique mientras juega.

    • Cuando la mascota comienza a morder tu piel, ponle un juguete que pueda morder en su boca. Esto le enseñará que debería morder el juguete en lugar de tu mano.
    • Haz lo mismo si tu perro muerde tus tobillos y tus talones cuando camines cerca de ella. Detente y dale un juguete para que lo muerda. Si no tienes un juguete a mano, párate. Cuando comience a jugar de buena manera, felicítalo.
    • Si agarra algo tuyo, distráelo y cámbiaselo por uno de sus juguetes.
  4. Emplea las zonas de tiempo muerto. Si la mascota está teniendo problemas para aprender a no morder, puede que necesites hacer una zona de tiempo muerto, un lugar donde puedes llevarlo para que aprenda que si no juega de buena forma, no conseguirá que jueguen en él. Acordona una esquina para él en su espacio de juego y ponlo allí justo cuando muerda.
    • No uses la caseta del animal como una zona de tiempo muerto. No debería asociar la caseta con el castigo.
    • Después que el animal ha estado en el tiempo muerto durante unos minutos, llévalo de nuevo a jugar con la familia. Recompénsalo cuando juegue con cuidado. Si muerde de nuevo, dale un gruñido fuerte y vuelve a llevarlo al tiempo muerto. Finalmente aprenderá a no morder.
  5. Enseña a la mascota a jugar de buena manera con los niños. Los niños se mueven deprisa, hacen muchos ruidos fuertes y normalmente están al mismo nivel que la cara de la mascota. Las mascotas y los niños pueden tener muchos problemas cuando están juntos, pero hay que enseñarles a jugar de manera apropiada. Si la mascota es brusca con el niño, llévalo a la zona de tiempo muerto inmediatamente. Asegúrate que los niños también saben cómo colocarlo allí de buena manera.

    • Dile a los niños que no provoquen al perro. Diles que la mascota es delicada, y que no le gusta tener cosa pegadas a su cara. El perro nunca debe verse amenazado o se sentirá inseguro.
    • Enseña a los niños a tratar con la mascota cuando ellos muerden. Diles que nunca lo golpeen, pero que en su lugar le den un tiempo muerto.
    • Las mascotas deberían aprender al menos a tolerar e ignorar también a otras mascotas de la casa. Enseña a la mascota que eres mucho más interesante que el conejo/el gato y los pollos, y nunca le des la oportunidad de perseguirlos o asediarlos.

Método 3 de 4: Enseña a la Mascota a Sentarse, Estar Quieto y a Venir

  1. Comienza enseñando a la mascota su nombre. Para entrenar a la mascota bien, asegúrate que sabe su nombre. Di su nombre de manera clara. Cuando te mire, dale un premio. Continúa haciendo esto hasta que aprenda que cuando dices su nombre, debería mirarte. Ahora puedes usar su nombre antes de usar otra orden.

  2. Enseña a la mascota a sentarse. Este es uno de los comportamientos más fáciles de enseñar a una mascota y casi cualquier mascota puede aprender a hacerlo. El truco es conseguir que la mascota asocie el acto de agacharse en el suelo con el sonido de la voz “siéntate”. Dile “siéntate” de manera clara, firme pero con una voz agradable. Cuando lo haga, dale un premio.
    • Practica con frecuencia. Sentarse se puede practicar con la mascota tanto en el interior, en el exterior o en cualquier sitio. Lleva premios contigo así podrás darle uno en cualquier momento que lo estés entrenando.
    • Finalmente reduce poco a poco los premios, así la mascota se sentara cuando digas una orden sin necesidad de darle una recompensa.
  3. Enseña a la mascota a estarse quieto. Ahora que se puede sentar, enseña a que esté sentado. Es un proceso un poco más complicado, pero hay que usar la misma orden y el mismo sistema de recompensa. Dile al perro que se siente, y cuando lo haya hecho, di “quieto” durante unos segundos. Si se mueve, di “siéntate”, a continuación hazlo de nuevo. Cuando se quede quieto, dale un premio y felicítalo.

    • Después de que haya aprendido a estar quieto en un sitio durante 10 segundo, comienza a caminar alejándote después de decirle que esté quieto. Si te sigue, date la vuelta y di “siéntate”. Di quieto y aléjate de nuevo. Asegúrate de darle una recompensa cuando lo haga bien.
    • Algunas mascotas responden bien a una señal hecha con la mano junto con la orden “quieto”. Mantén levantada la mano cada vez que digas “quieto”. Finalmente la mascota podrá estar quieta sin oír la orden.
  4. Enseña a la mascota a venir. Es más fácil hacer esto con alguien más. Haz que alguien sujete a la mascota al otro lado de la habitación o del jardín. Mira a la mascota y di su nombre. Cuando te mire, di “ven” con voz clara y haz que el compañero suelte a la mascota. Di su nombre de nuevo si parece que no supo que hacer en el principio. Cuando vaya hacia ti por sí mismo, recompénsalo y felicítalo con un premio. Repite esto hasta que sepa que “ven” significa que tiene que correr hacia ti.

    • Haz que sea divertido para la mascota estar contigo por medio de darle una palmadita, sonreírle o ponerte nervioso cuando la mascota lo está. Enséñale que salir contigo es lo mejor que puede hacer.
    • Practica la orden “ven” con frecuencia en diferentes situaciones. Es importante que la mascota sepa venir cuando se le llama, así cuando esté en peligro no terminará perdiendo o sufriendo un daño.

Método 4 de 4: Enseña a la Mascota a Caminar con Correa

  1. Deja que la mascota se canse antes de ir a caminar. Las mascotas tienden a tirar de la correa por qué están llenos de energía y excitados por salir a la calle. Si es posible, cansa a la mascota jugando con ella antes de ponerle la correa.

  2. Enseña al animal a quedarse quieto cuando le pongas la correa. Las mascotas normalmente se ponen nerviosas cuando es el momento de sacarlos a la calle, saltando sobre los dueños, ladrando antes porque van a caminar. Estos problemas pueden durar durante años si no los resuelves mientras la mascota es pequeña. Si ladra o salta cuando coges la correa, espera hasta que esté completamente calmada antes de ponérselo. Haz esto una vez tras otra hasta que aprenda que no saldrá hasta que se comporte bien.
  3. Usa el método de la luz roja y verde. Comienza caminando con la mascota por la calle. Cuando corra delante de ti y estire de su correa, haz un alto. Espera a que se dé la vuelta y di “vamos”, y cuando esté a tu lado, di “siéntate”. Recompénsalo con un premio, después continúa caminando. Repite este proceso hasta que aprenda a caminar a tu lado en lugar de estirar de la correa.
    • Cuando la mascota camina a tu lado, dale una recompensa con frecuencia, así sabrá por dónde se supone que debe caminar.
    • Continúa usando el método de la luz roja, verde durante unas semanas. Puede tomar un tiempo antes que aprenda a no estirar de ti por la calle.

Consejos

  • Mantén tus reglas y tus límites todo el tiempo. Si no puede subir al sofá, entonces nunca puede tener permiso para subirse al sofá. Se consecuente con lo que digas, dale una motivación para obedecer (un premio, una recompensa) y se firme y justo. La mascota se sentirá segura y sabrá exactamente qué se espera de ella.
  • Usa el tono de tu voz para decirle cómo te sientes. Usa una voz profunda cuando quieras que la mascota se detenga de hacer lo que está haciendo y una voz firme cuando lo estés entrenando o dando una orden.

Advertencias

  • No uses la violencia física con el perro. Los entrenadores advierten contra golpear o gritar al perro.
  • Nunca dejes solos a los niños sin supervisor junto a un perro.

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