Cómo cuidar la piel seca
La piel es el tejido del organismo que está en contacto directo con el exterior, por lo que, lógicamente, se ve más afectada por el clima y el ambiente, independientemente de la época del año en la que nos encontremos, ya que tanto el frío como el calor son perjudiciales para ella.

Uno de los problemas relacionados con la piel más habitual es la falta de hidratación. Por supuesto, hay muchos grados de sequedad, y puede acentuarse en ciertas partes del cuerpo, Hoy en Maquilladas te contamos cómo tratar la piel seca. Se trata de pasos sencillos, pero es importante que seas constante. ¿Nos acompañas?

Hidratación por dentro

Como te acabamos de comentar, si tienes la piel seca deberás llevar a cabo una serie de cuidados. Eso sí, lo más importante es que te hidrates desde dentro. Así, deberás beber de 1,5 a 2 litros de agua diarios y cuidar tu alimentación, que tendrá que ser rica en minerales, vitaminas A, B, C y E, y ácidos grasos omega 3 y 6. Las frutas, especialmente los cítricos, muchas verduras, los frutos secos, el pescado, el arroz, los huevos o la avena son algunos de los alimentos que contienen estos nutrientes.

Cómo cuidar la piel seca
¿Te damos un buen truco? Consume alimentos de colores naranjas y rojos (zanahorias, pimientos, naranjas, calabaza…), ya que estos son ricos en betacaroteno, un precursor de la vitamina A.

Hidratación por fuera

Por supuesto, es esencial que también hidrates el cuerpo desde fuera. Eso sí, debes tener en cuenta que las cremas y lociones hidratantes tienen la función de mantener la humedad en la piel, y no de aportar una hidratación mayor. Es importante que escojas una loción para tu tipo de piel (seca, muy seca, mixta…). Lo ideal es utilizar aquellas hechas a base de aceites de productos naturales.

Cómo cuidar la piel seca

Otros consejos

Por otro lado, te recomendamos que no permanezcas bajo el agua más de 5-10 minutos, especialmente si se trata de agua caliente, evites los jabones agresivos, optes por jabones naturales, te seques la piel a golpecitos y no frotando, usar guantes al estar en contacto con productos de limpieza y utilizar productos exfoliantes una vez a la semana, especialmente en el rostro. Además, es importante que no fumes ni consumas alcohol en exceso.